Despedidas
Lecciones que te da el amor de madre.
Soy Nayari y comparto ideas. Hoy te voy a contar que empiezo el año con una despedida.
Mi historia de amor con mi esposo empezó hace unos trece años. Él estaba en plena mudanza y empezaba a acostumbrarse a su vida de papá divorciado. Su pequeña hija de casi seis años era una ternura. Saltaba de un lado a otro, se la pasaba cantando y dibujando muñecas, era una dulzura y a donde llegaba iluminaba el espacio con su alegría. Sofía siempre ha sido una caja de hermosas sorpresas.
Yo ya me acercaba a los 30 y en ese momento tenía muy presente la idea de hacer familia. Esto, ya lo he contado antes, siempre ha sido para mí una prioridad. Ser mamá es una actividad central en mi vida y un rol que ejerzo con amor e ilusión.
En ese primer momento de la relación con mi esposo yo no podía reprimir mi instinto de cuidar a Sofía con todo mi ser. Era algo que hacía porque me nacía pero por supuesto que en ese momento era un riesgo emocional para mí. ¿Y si esa relación no hubiese prosperado? ¿Qué iba a hacer yo con esa emoción maternal desbordada? Aún así y sin pensarlo mucho, decidí fluir. Fue una gran decisión, impulsiva sí, pero grandiosa.
En los pocos meses de noviazgo que vivimos no solo tenía una pareja sino también a ese pequeño retoño de alegría. Mis citas románticas, por lo general, incluían una pizzería con toboganes, maratones de My Little Pony y parques de diversiones. Cualquiera pensaría que era una completa locura pero yo estaba enamorada de un hombre que era un estupendo papá y de la que, para ese momento parecía, la ilusión de una familia.
Rápidamente y en medio de un huracán emocional, decidimos casarnos. Ya teníamos unos meses viviendo juntos y pensamos que ya para qué seguir postergando algo que parecía inevitable.
Me casé y de inmediato mi rol como mamá se sintió muy real. Sofía pasaba mucho tiempo con nosotros. Casi todos los fines de semana, las temporadas vacacionales y muchas tardes después del colegio eran con ella.
Quedé embarazada a los meses de casarme.
Los años siguientes estuvieron marcados por convulsiones políticas y, nada más y nada menos que, una pandemia.
Cuando Sofía cumplió doce años, se mudó con nosotros. Fue un momento complicado: yo tenía un hijo pequeño y una bebé de pecho. El país era un lugar convulsionado, nuestro apartamento resultó pequeño. Y a este pasticho emocional le agregamos una adolescente.
Ese fue el inicio de una nueva etapa para una familia de cinco que convive.
Cuando Sofía cumplió 16 años y, luego de haber terminado el liceo, tocó tomar decisiones sobre lo que sería su futuro. Entonces la posibilidad de ser au pair era la propuesta más atractiva. Nos asesoramos (abajo te dejo el contacto) y durante dos años Sofía se preparó para su nueva etapa. En ese tiempo aprendió a coser, aprendió alemán y consiguió varios trabajos relacionados con el cuidado de niños. Lo de coser no es un requisito para ser au pair pero todo lo demás sí.
El plan era una maravillosa aventura: llegar a Alemania respaldada por un programa de intercambio cultural, trabajar apoyando a una familia en el cuidado de sus hijos a cambio de una remuneración y el pago del curso de alemán por un año. Una oportunidad increíble para alguien que está empezando su vida adulta. Como padres siempre apoyamos este camino porque estamos convencidos de que para Sofía va a ser un antes y un después, una experiencia transformadora, la oportunidad de cumplir sueños y florecer como la artista que es.
En diciembre de 2024 Sofía estaba lista para conseguir una familia anfitriona. En menos de dos semanas ya la tenía. Un lunes de enero le aprobaron la visa alemana y el miércoles siguiente ya tenía su pasaje con fecha de partida para el sábado siguiente. Una semana. Lo escribo con puntos seguidos porque así se sintió: rápido, intenso, emocionante, feliz y a la vez triste. La pequeña hija que la vida me regaló se iba al otro lado del charco. Enero 2025 ha sido un mes de despedidas.
El dato
Japi Agency fue el lugar perfecto para aprender sobre todo lo que necesitan los jóvenes que desean vivir un año lleno de maravillosas experiencias.

